-¿Te cuesta o sos vago?
-Vago .Siempre dicen con un rasgo de orgullo
¿Pero realmente que es ser vago? No está muy claro. Pero últimamente es una palabra que jeraquiza. Eso no hay dudas.
Vamos a ver si es tan cierto este supuesto.
-Suponete que vamos a jugar un partido y tenes que elegir a los jugadores de tu equipo. Está el que juega rebien, el más calificado técnicamente, pero que juega cuando se le da la gana y hay otro, medio de madera, de esos que corren y ponen en todo el partido.
-¿A cuál elegís?
La respuesta siempre fue la misma:
- Al que pone siempre.
Esto sin duda determina que uno tiene mejor valoración para el voluntarioso y colaborador.
Veamos el tema desde otra perspectiva.
Supongamos que hay alguien que no tiene necesidad de hacer algo, con lo cual tampoco tiene la intencionalidad de hacerlo y no lo hace. Eso no sería vagancia. Pero si tiene una necesidad autorreconocida, lo que genera la intención de realizar algo, cuenta con todo lo necesario y a pesar de eso no lo hace, entonces, si sería un vago.
¿Sería un vago?
Con el mismo razonamiento un alcoholico que reconoce su problema, siente la necesidad de dejar de tomar y a pesar de ello no puede dejar. Se podría considerar como un vago.
Pero también, usando el razonamiento inverso, podría ser considerada la vagancia, lo mismo que el alcoholismo como una enfermedad.
Juntando todo lo anterior, podriamos concluir que:
La vagancia es la incapacidad de hacer lo que uno tiene asumido que debe hacer, para lograr lo que quiere lograr.
Visto de esta forma, no es algo menor, y mucho menos algo que no tenga consecuencias fundamentalmente psicológicas.
La autoestima es la base de cualquier proyecto y la vagancia es un devorador de autoestima. La vagancia entonces, es un factor importante para que nuestra vida este guiada únicamente por nuestros sueños, perdiendo el sentido de realidad.
Si la frustración es la diferencia entre lo que somos y lo que queremos ser. Sin dudas la vagancia es una fuente de frustración.
¿Entonces por qué esta tan valorizada la vagancia? No se, en realidad. Pero forma parte de un grupo de palabras que se instauran dulcemente en el vocabulario y desde allí empiezan a perder el dramatismo y el real sentido de lo que representan.
Si no sigo más, no es por vago, sinó porque creo que ya está terminado el tema.
Hasta la próxima.
muy buena reflexion!
ResponderEliminar