martes, 23 de octubre de 2012

Del otro lado

Había una vez, una planta de interior, que siempre miraba con admiración, a través del vidrio de la ventana, como se mecian por el viento las ramas de los árboles. 
Aprendió a sacudirse, ella también, al compás del viento. Se sentía muy orgullosa por eso. Un día de tormenta la encontraron, quebrada, agonizando, sobre la suave calma del sillón.
¡Que historia tan loca!!!!
¿O no.....?

No hay comentarios:

Publicar un comentario